Informe revela malnutrición y baja asistencia escolar en niños de la Región de Valparaíso
Estudio realizado por la Fundación Colunga reveló que los menores siguen siendo víctimas de violencia. De los 432 mil niños que viven en la región, el 43% vive en barrios donde hay balaceras.
Datos preocupantes fueron los que entregó el Observatorio Niñez de Fundación Colunga, institución que analizó, a través de estudios y datos oficiales, cinco dimensiones relacionadas al bienestar de este grupo etario: aprendizajes, cuidados, salud, condiciones materiales y barrio y entorno.
Bajo ese contexto, y con el objetivo de sociabilizar los resultados, la fundación presentó este miércoles y de manera oficial, el "Informe Nacional del Bienestar de la Niñez en Chile 2024". La exposición de sus resultados tuvo lugar en la Universidad Adolfo Ibáñez, sede Viña del Mar.
En esta línea y bajo la idea de que el bienestar es "un estado en el que todas las niñas y niños tienen acceso a las oportunidades y recursos necesarios para alcanzar su máximo potencial y disfrutar de una infancia feliz y saludable", la directora del Observatorio, Paloma Del Villar, no solo examinó el informe desde la mirada más amplia, sino que proporcionó datos locales.
De esta manera, es importante indicar que al 2023, "en la Región de Valparaíso viven 432.167 niñas, niños y adolescentes".
SALUD y APRENDIZAJE
Considerando esta población, en términos de salud, el documento refiere que, a nivel local "se observan deterioros en la salud física, con mayores tasas de malnutrición por exceso y un aumento en el número de niñas y niños que nacen bajo peso al nacer".
Puntualmente, 10,6% del porcentaje de nacidos vivos tuvieron bajo peso (2.500 gramos o menos), cifra que supera al nacional (9,2%).
En cuanto a la alimentación, 24% de los niños y niñas de la zona posee malnutrición por exceso.
Ahora bien, en términos de aprendizaje, uno de los datos que más preocupa es el que dice relación con la asistencia.
Esto porque, "23% de las y los niños presentó inasistencia grave a la escuela en 2023", el que "implica un aumento del 85% respecto a 2017, donde el porcentaje era de 13%".
Violencia
Sin duda, la arista que más revistió preocupación es la que se relacionó con los cuidados, ya que, lamentablemente, esta dimensión sigue vinculada con la violencia: en términos estadísticos, el informe devela que en la región, "2 de cada 5 niñas y niños (39%) entre séptimo básico y tercero medio, declara haber sufrido algún tipo de maltrato por parte de sus cuidadores en el último año". Esto incluye violencia física, psicológica, negligencia y/o alienación parental.
En otros datos, "por cada mil niñas y niños de la región, uno ha sido víctima de violencia intrafamiliar según el registro de casos policiales. Esta cifra es menor a la observada a nivel nacional (1,4) y a la observada el 2017 en la misma región (1,4)".
Condiciones y barrio
A las lamentables cifras anteriores, se suman también las relacionadas a las condiciones en las que viven estos niños, las que abarcan desde la estabilidad económica que poseen los hogares hasta cómo son sus barrios.
"32% de la niñez vive en hogares cuyos padres carecen de empleos seguros, es decir, tienen ocupaciones informales o bien un trabajo que no es permanente", precisa el informe de Colunga.
Respecto al entorno, "1 de cada 5 niñas y niños en Valparaíso vive en barrios con alta acumulación de basura en las calles (21%) y 1 de cada 4 en barrios con alta contaminación acústica (24%)".
De igual forma, "43% vive en barrios donde hay balaceras y/o peleas frecuentemente".
Las razones detrás
Sobre las razones que explicarían estas cifras, Del Villar señaló, tras analizar los resultados junto a un panel de expertas, que, en primer lugar, está el factor pandemia, como también dimensiones culturales arraigadas.
"La pandemia fue una crisis social, económica y de salud pública que impactó profundamente nuestras vidas y siempre en estas crisis los más afectados son las niñas y los niños -punto que explicaría, por ejemplo, los problemas con la asistencia-, pero también hay problemas que se arrastran en el fondo, que tiene que ver con la sociedad que vamos construyendo, las desigualdades económicas y cómo construimos ciudades", comentó la experta.
"Hay otros motivos que están arraigados en la desigualdad de género, donde vemos que las niñas poseen peores datos en salud mental, como en el rendimiento académico y también en temas de maltrato", agregó.
En cuanto a esta última arista, Valentina Vallejo, académica de la Escuela de Psicología UAI, evidenció otra perspectiva al mencionar que "datos de salud mental global nos dicen que efectivamente las mujeres tienen patologías más internalizadas -a propósito de las cargas que tenemos-, es decir, ansiedad o depresión, por sobre el hombre (…) entonces si siento que todo parece ser que me empieza a estresar, por supuesto, que el despliegue de una parentalidad más cuidadosa, más respetuosa, se empieza a complejizar".