Inglés que sufrió ataque xenófobo logra triunfo judicial contra su agresor
Michael Ayandokun lleva 23 años viviendo en Chile y reconoce que "jamás le había pasado algo así, tan violento" en referencia a lo ocurrido el 30 de junio del 2024.
Belén Velásquez - La Estrella de Valparaíso
En una suspensión condicional de la causa terminó la agresión que hace nueve meses sufrió un ciudadano inglés de raza negra en la ciudad de Valparaíso, donde fue agredido por un vecino en un hecho ocurrido en el cerro Alegre de esta ciudad, donde la víctima acusó discriminación por su apariencia física.
Los hechos ocurrieron exactamente el 30 de junio, cuando Michael Ayandokun iba a ver un partido de futbol en el que jugaba Inglaterra.
En la calle Montealegre estacionó su auto y se bajó para ingresar a su domicilio, ocasión en que se percató que no tenía consigo su celular "por lo que volví a mi auto y en mi frustración grité 'dónde está mi celu'".
"temí por mi vida"
Luego de percatarse de que en su vehículo estaba el celular, Michael volvió a su casa y comenzó el terrible episodio, pues desde atrás de un auto apareció un sujeto "con una pistola, suena una sirena y el tipo me dice 'baja al suelo'", recuerda la víctima.
Agrega que "yo pensé que fue error de PDI o algo, pongo mis manos arriba, me tiró al suelo, me pegó en la cara, me puso la rodilla pegándome en el suelo y yo pregunto por su identificación y empiezo a gritar que es un ataque racista".
La querella presentada por la víctima precisa que le preguntó al agresor "si él era Carabinero o de la PDI, pero él no respondía nada, comenzando yo a sospechar que era un delincuente que me quería matar, temiendo aún más por mi vida".
"La única reacción que tuve en ese momento fue pedir ayuda y gritar la expresión 'ataque racista, ayuda', y mientras gritaba eso el querellado me decía "'quédate callado'", relata el libelo.
De esta manera, con el paso de los minutos "salió un vecino a ayudarme, yo no cachaba nada y resulta que (el agresor) era mi vecino, una persona que vive en mi mismo edificio".
País de derechos
Michael aseguró que en ese momento "yo nunca lo había visto antes", aunque afirma que "él sabía que yo vivía aquí y decidió tratarme de esa forma. Si se ofendió con mis gritos lo único que tenía que hacer era asomarse a la ventana y hacerme callar, pero decidió esperarme, ponerme la pistola, me pone esposas pensando que lo que hacía estaba bien y que los policías llegarían a llevarme".
"La persona actuó de forma discriminatoria porque si yo fuera un italiano, no lo habría hecho, pero vio a una persona de raza negra y pensó que podía hacer eso y que nadie iba a estar en contra, pero estaba equivocado porque Chile es un país de derechos", comentó el afectado.
Así las cosas, el agresor -identificado con las iniciales N.E.R.C.- fue formalizado por detención irregular, amenazas, porte de arma y lesiones menos graves. Sin embargo, ayer la causa llegó a una suspensión condicional de procedimiento por un plazo de dos años.
Condiciones
"Esta parte presentó una querella por amenazas, lesiones menos graves y detención arbitraria en contra de un civil. En esta audiencia (realizada ayer) se arribó a una suspensión condicional del procedimiento. Esto significa que por dos años la causa está suspendida por las siguientes condiciones: el imputado no debe acercarse a la víctima, debe informar cualquier cambio de domicilio y además debe pagar una suma de dinero a modo de indemnización", explicó el abogado que representó a Michael Ayandokun, David Gallardo.
El jurista agregó que "si bien la causa estuvo en investigación alrededor de un año, pudimos lograr esta salida alternativa para evitar un juicio oral. Si el imputado incumple cualquiera de estas condiciones, se reabre la causa y se llega a juicio oral para percibir una condena", explicó Gallardo.
Al respecto, Ayandokun manifestó que el fallo judicial "lo recibo muy bien, en menos de un año voy a recibir justicia. Obviamente el sistema no es perfecto, pero funciona", aseguró el extranjero que ya suma 23 años viviendo en Chile, periodo en el que aseguró "jamás le había pasado algo así, tan violento".