"La obra habla sobre conductas tóxicas no solo de pareja y en torno a hombres"
La actriz y comediante llega este domingo 6 de abril al Teatro Municipal de Viña con la obra "Tóxicas", una comedia negra donde comparte cartel con Javiera Contador y Karol Blum.
Marcelo Macellari C. - La Estrella de Valparaíso
"Todos podemos ser tóxicos alguna vez, tanto mujeres como hombres. Y con la obra muchos se pueden dar cuenta que son más tóxicos de lo que creen", advierte la actriz Natalia Valdebenito, una de las máximas representantes del stand up comedy nacional, a propósito de la pieza teatral "Tóxicas", escrita y dirigida por Carla Zúñiga ("Amiga, date cuenta"), quien la convocó junto a las también actrices y comediantes Javiera Contador y Karol Blum para profundizar en la complejidad de las relaciones humanas marcadas por la toxicidad emocional. Tras su exitoso debut la semana pasada en Santiago, la comedia negra llega este domingo 6 de abril (18:30 horas) al Teatro Municipal de Viña del Mar.
Natalia Valdebenito señala que "lo diferente de esta obra es que habla sobre las conductas tóxicas no solo de pareja y en torno a hombres. No tiene que ver con la toxicidad de la mujer en función de los varones, sino que también revisa las propias relaciones tóxicas con una misma, como, por ejemplo, la forma en que me relaciono con mi salud, mi trabajo, la maternidad, etc. Muchos deben pensar, al ver tres actrices, que la obra trata de mujeres hablando de hombres, pero finalmente aquí se habla de los vínculos".
A través de tres historias de mujeres y con una estructura episódica, la obra intenta romper con dinámicas dañinas en los vínculos personales, descubriendo que el camino hacia el cambio es más difícil de lo que imaginan. El primer episodio trascurre en una noche de excesos, cuando una de ellas despierta amnésica y, al ser confrontada por sus amigas, responde con un comportamiento impulsivo y autodestructivo. El humor tragicómico continúa en el segundo relato, cuando dos amigas de una adulta mayor tratan de convencerla que cambie su actitud controladora y manipuladora. Y para el remate, se muestra un taller de terapia, en el cual dos mujeres comparten sus experiencias mientras la guía las confronta con la crudeza de sus realidades.
Luego de actuar en la obra "El asilo contra la opresión", donde interpretó a Lucia Hiriart, Natalia Valdebenito se sumó este proyecto, según explica, "como pasajera. A veces desembarco en el teatro, otras veces en el cine, pero yo tengo mi propio proyecto, donde dirijo, actúo y produzco, y salgo para entrar otro, si me gusta y están las condiciones. Eso ha sido un aire para mí".
- ¿Cómo fue la recepción de la obra en el debut?
-Nos sentimos muy bien. Fue un trabajo que sacamos en poco tiempo, bien maratónico y por lo tanto no exento de dificultades, porque el teatro requiere un tiempo más largo y más pausado. Esta vez no pudimos tener ese tiempo, pero la comedia apaña en eso y lo logramos. Estamos felices de trabajar las tres juntas, eso primero que todo, ya que ha sido maravilloso. Y, como fue un proceso muy corto, nos pudimos hacer funciones de preestreno, así que el estreno fue la prueba de fuego. Y nos fue súper bien, con el público aplaudiendo fervorosamente tras cada función. Yo creo que es porque se puede ver el oficio de la comediante y eso es muy bonito. Quedamos muy felices, pero exhaustas, porque fueron 6 funciones en una semana. Valió la pena ese cansancio y darlo todo.
-Es la primera vez que actúas con Javiera Contador y Karol Blum. ¿Cómo ha sido trabajar con ellas?
-Nos habíamos terciado en algún tipo de situación, pero trabajar en proyecto nunca. Fue una novedad para cada una, lo cual es bueno, y como las tres venimos de la comedia, es lo que hizo que esto fuera posible. Yo cada vez valoro más trabajar con gente que conoce el género de la comedia, que tiene códigos, ritmos y tiene algo que ver con el oído, que debe estar muy afinadito, y con el ego también, porque tienes que ceder sobre ti y el mejor chiste gana. Es súper aliviador trabajar con gente como la Javi y la Karol, que entran a ese juego muy rápidamente y en función de la obra. Para mí, y lo digo en serio, una de las cosas más lindas que me ha pasado en el último tiempo es trabajar con ellas dos, por la generosidad y el oficio, en una obra que no es fácil, porque son tres historias y cada una tiene tres personajes distintos. Uno no tiene solo que construir su personaje, sino que colaborar con las otras también, para que todo funcione y haya timing, que en la comedia es todo. Y en eso fluimos.
-La toxicidad, el tema de la obra, es algo serio y cruza muchas relaciones y situaciones. ¿Qué es lo interesante de abordarlo desde la comedia?
-Es catártico y muy revelador, porque aparecen situaciones terribles, que provocan silencio en el público, pero siempre con el remate del humor negro. Y el público ha comentado mucho sobre la identificación que provoca la obra, desde "yo tengo una amiga así" o "mi mamá se comporta de esa forma".