Socavón
La reciente lluvia generó preocupación por una nueva reactivación de socavón en Viña del Mar.
Es importante aclarar que los factores subyacentes que contribuyen a la formación de estos socavones no han cambiado y no cambiarán en el futuro. La naturaleza del suelo, caracterizado por arenas sueltas, junto con la morfología de la zona, que consta de fuertes pendientes en áreas de duna, crea un entorno propenso a la inestabilidad. La situación se ve agravada por las lluvias que caen sobre una zona que ha sido urbanizada de manera significativa. Esta urbanización ha superado la capacidad de la infraestructura para manejar el agua que se acumula durante esos eventos de precipitación intensa. La auténtica problemática no radica en si ocurrirán más socavones, sino en cuándo y dónde se manifestarán. Por esta razón, es fundamental que, más allá de reaccionar a los eventos ya ocurridos, avancemos en la identificación y mitigación de los peligros potenciales. Hasta la fecha, a más de 20 meses desde el primer gran socavón, es necesario conocer cómo ha proseguido el catastro de los riesgos en la comuna y cuáles son las áreas de mayor vulnerabilidad que han sido identificadas.
Es esencial que se enfoquen esfuerzos en una planificación preventiva. Existen numerosas herramientas y metodologías en las ciencias de la Tierra que pueden ser empleadas para reducir el impacto de estas catástrofes. La prevención no solo es más económica a nivel financiero, sino que también protege a nuestra comunidad y a su bienestar social.
Jean-Baptiste Gressier
Director de Geología
U. Andres Bello, sede Viña del Mar